miércoles, 12 de septiembre de 2007

GANA JAQUE Y GANA MENDOZA




CON EL CORAZÓN Y LA MEMORIA
Por Celso Jaque
Discurso del lunes 10 de septiembre de 2007
Centro de Congresos y Exposiciones
Mendoza – Argentina



Mendocinos y mendocinas, compañeras y compañeros, a los que estamos aquí nos une una misma idea: recuperar el sentido del progreso para Mendoza, recuperar el orgullo de ser mendocinos.

Quiero dejar en claro algunas cosas hoy día.
Cuando digo que voy a gobernar la provincia de Mendoza, digo que yo seré el mayor responsable de todo lo que pase en Mendoza desde el 10 de diciembre.

Porque si me va bien en las encuestas es por el cariño y el esfuerzo de los mendocinos que van ganando las calles de la provincia con mi apellido como bandera de sus sueños. Es por ese cariño de ustedes que avanzamos un poco más todos los días hasta el triunfo de octubre.

Yo voy a gobernar Mendoza con acciones, construyendo los hospitales que faltan, los Centros de Salud que faltan, las escuelas que faltan, las cárceles que faltan, los empleos que faltan, los museos que faltan.

Vamos a gobernar Mendoza haciendo lo que sea necesario para cumplir con lo que falta.
Mendoza está en deuda con su gente, Mendoza está en deuda con la salud pública, con la seguridad pública, con el transporte público, con la cultura está en deuda, con la educación está en deuda. Mendoza es injusta con sus habitantes, es injusta, es insegura, carece de una visión de futuro que le permita convertirse en tierra de esperanza para los jóvenes.

Por eso pensamos la Mendoza de los próximos 30 años. Una Mendoza insertada en la Nación, en el MERCOSUR, en Latinoamérica, en el Mundo. Una Mendoza Justa, solidaria, inclusiva.

Vamos a gobernar Mendoza haciendo lo que sea necesario, haciendo lo que haga falta. Y
si un ministro mío me dice que no se puede, lo hecho. En mi gobierno el que no pueda se va, el que no quiera se va, el que no sepa se va; y el que robe se va, y el que mienta se va. Desde el primer día hasta el último día.

Y si no alcanza con 40.000 policías para solucionar el problema de la seguridad, como anda diciendo alguien por ahí, entonces habrá que poner 50.000 o 60.000, o los que hagan falta. Porque sí se puede terminar con la inseguridad. Y sí se puede terminar con la desnutrición infantil, y sí se puede terminar con la deserción escolar, y sí se puede terminar con la falta de espacios culturales, y con la escasez de inversiones y de crédito, y sí se puede terminar con cada uno de nuestros problemas, con trabajo, con planificación, con esfuerzo.



Pero de todas nuestras deudas sociales, de todas nuestras faltas, la que más me preocupa es la desilusión. Y les digo hoy, ahora, a pocos meses de asumir la responsabilidad más grande de mi vida, después de la de ser padre, que es la de gobernar los destinos de todos los mendocinos, gobernar, dirigir la construcción de nuevas oportunidades para todos, les
digo hoy, que sí se puede contra la desilusión, porque también voy a gobernar para vencer la desilusión.

En mi gobierno no quiero perfeccionar más o profundizar más los planes sociales, esa no es nuestra meta principal, aunque debamos continuarlos por las graves urgencias que tiene mucha gente que vive hoy en las peores condiciones imaginables. La meta de nuestro gobierno es que ningún mendocino necesite recurrir a los planes sociales, a los Programas de empleo transitorio, ni a los Vale Más, ni a todo ese cúmulo de indignidades, que tanto daño le hacen al amor propio de quienes los reciben. Hay que terminar con la pobreza y la miseria, aunque sigamos asistiendo a los más débiles todo el tiempo que sea necesario. Pero debemos solucionar el problema, no sostenerlo en el tiempo, indefinidamente.

Siempre les digo que tengo un sueño y que ese sueño es poder construir una Mendoza justa, por eso mi compromiso es gobernar para todos, en un ámbito de igualdad.

Sueño con una provincia unida, con una patria decente, y una Nación solidaria; donde podamos crecer con más y mejores empleos; con una educación que permita hacer cierta la igualdad de oportunidades; con una reforma integral de la salud, para que se respete a rajatabla el derecho igualitario a su acceso; con plena integración de las mujeres; con un Estado protector de las personas y de sus familias; con una cultura al alcance de todos; con una autoridad firme que venza a la delincuencia, para vivir seguros en nuestras casas y en nuestras calles, a toda hora y en todo lugar. Sueño con una democracia plena, igualdad de derechos y mejor trato.

Estamos hoy frente a una decisión crucial, porque
se trata de elegir en realidad la Mendoza del siglo XXI, la Mendoza que debemos construir, sin perder más tiempo, para las generaciones venideras.

No hay que dejarse engañar por las dificultades presentes, ni dejarse confundir por las soluciones demagógicas o las salidas mágicas que nos seguirán haciendo retroceder, o nos mantendrían en el mejor de los casos hundidos en el estancamiento, siempre más cerca del peor pasado que del futuro promisorio.

Gobernar no puede seguir siendo fruto de la improvisación. Estamos preparados para gobernar con un equipo de personas capaces, que tienen experiencia y están comprometidas con el futuro de Mendoza. Todos ellos han surgido de la participación concreta que nos permitió una elección interna ejemplar.

Sé que quedan lejos los tiempos del optimismo, pero no son inalcanzables. Adonde voy encuentro una justificada tristeza, desilusión y descreimiento. Hoy somos una sociedad incapaz de afrontar con éxito los nuevos retos del siglo XXI. Sin embargo, sé a ciencia cierta que
JUNTOS PODEMOS salir adelante, aún más si sabemos GOBERNAR PARA TODOS.

Cada una de nuestras metas es ambiciosa, pero al mismo tiempo realizable. Para lograr estabilidad institucional, crear más y mejores empleos, establecer las bases del bienestar, hacer compatible el medio ambiente con el crecimiento, e impulsar nuestra proyección

internacional. No propongo nada que no pueda cumplir y mi experiencia en la gestión pública avala cada una de mis palabras.

Creo en una Mendoza realmente integrada, porque eso nos fortalecerá y hará de cada uno de nuestros proyectos una salida sostenible en el tiempo, no algo ocasional y sólo para salvar la coyuntura.

Por eso debemos lograr un dinamismo económico que nos permita salir de la zona de marginación en que nos encontramos, y así atraer las inversiones necesarias, aquellas cuyo signo es la producción y no la especulación.

Hoy estamos lejos de lograr que todos los mendocinos tengan trabajo, se sientan seguros en la calle y en sus casas, o consideren que la educación o el sistema de salud están a la altura de sus necesidades
.

Hoy estamos lejos de garantizar la permanencia de los trabajos actuales, y estamos lejos de generar nuevos empleos, y mucho más lejos de recuperar la dignidad salarial. Sólo se consigue que más jóvenes y mujeres no trabajen, que más hombres se vean apartados del sistema laboral cuando aún no tienen 40 años, que más personas se alejen definitivamente del sistema social.

También queremos un futuro mejor para nuestros mayores, ofreciéndoles una mejor atención, una comprensión real de sus necesidades, y una respuesta concreta a cada una de ellas. Por eso debemos avanzar unidos, porque JUNTOS PODEMOS crecer y cambiar la realidad.

Queremos que sea compatible trabajar y poder disfrutar de la vida familiar.
Queremos que sea más fácil el acceso a la vivienda.
Queremos que las personas con discapacidad tengan oportunidades y una mayor calidad de vida.

El futuro debe ser una sociedad cohesionada, más libre y más segura, pero sobre todo más justa, comprometida con la igualdad en su sentido más amplio y más profundo.

Por eso insisto en que la seguridad no es sólo un temor lógico a ser víctima de un delito.
La seguridad garantiza el ejercicio de la libertad.
La seguridad atrae inversiones.
La seguridad nos devuelve la alegría. Por eso, habrá más policías al servicio del ciudadano, y estarán más cerca de todos, con capacitación adecuada, sueldos dignos y armas a la altura de las circunstancias.

Ganar el futuro exige seguir mejorando la calidad de nuestra educación y hacer posible el acceso de todos a las nuevas tecnologías. Porque una educación de calidad favorece la igualdad de oportunidades.

Nos comprometemos a que los mendocinos cuenten con un sistema de salud que respete los mismos derechos para todos.


Queremos una provincia dinámica, vertebrada, articulada e integrada, mediante una red de infraestructuras modernas que favorezca el crecimiento económico equilibrado en toda Mendoza, revalorizando las zonas rurales y dotándolas de las mejorías que se merecen.

La innovación tecnológica es una apuesta estratégica capaz de permitir que cada vez más empresas mendocinas sean líderes.
Las pequeñas y medianas empresas van a ser la base de nuestro tejido productivo y el corazón mismo de la sustentabilidad provincial.

Nuestro Programa de Gobierno es ambicioso, pero al mismo tiempo es perfectible y perfectamente realizable. Porque planteamos un horizonte de prosperidad y estabilidad en el que todos caben y nadie queda al margen.

Proponemos una sociedad abierta donde las personas sean protagonistas
y tengan cada vez más oportunidades. Proponemos una sociedad en la que todos pueden mejorar, porque vivimos aún un período de inestabilidad laboral, falta de libertad y progreso a raíz de la inseguridad cotidiana, permanente angustia por el presente e incertidumbre constante por el futuro.

Mejorar está al alcance de nuestras manos, pero además es nuestra responsabilidad. Hay que participar y comprometerse.

Por mi parte, me comprometo personalmente a recibir la confianza de los mendocinos y encabezar sus esperanzas, cumpliendo con honestidad cada uno de los puntos aquí establecidos y todos aquellos que acuerden de aquí en más quienes están convencidos como yo de que JUNTOS PODEMOS, con el respaldo de todos aquellos que creen posible cambiar la realidad.

Por todo esto el nuestro es un compromiso fundamentalmente moral. Porque de eso se trata la elección del Gobernador de Mendoza. De un tema moral se trata, no de política, sino de valores. No se trata de un espectáculo publicitario, sino de una cuestión de principios.

Porque no son morales las desigualdades, las injusticias y la inseguridad que existe entre los mendocinos. Porque no son morales las desigualdades de acceso a la salud, a la justicia y a la seguridad.

Porque no son morales las desigualdades entre jóvenes y adultos, entre hombres y mujeres, entre regiones y municipios.

Porque no es moral la discriminación que sufren los discapacitados, los mayores y los más pobres. Hoy les voy a hablar con el corazón y la memoria, con los brazos abiertos, como un hermano.


Es cierto, estamos trabajando duro y preparándonos para gobernar, vamos a ganar, pero tenemos que ganar todos, de que sirve que Yo gane si no ganan conmigo los que vienen detrás. Por nosotros y por cada uno de los más de 80.000 mendocinos que nos votaron en la elección interna. Hay que ganar por más. Hay que ganar sin dudas, hay que ganar con ganas.


UNA MENDOZA A 30 AÑOS

Es
necesario pensar Mendoza para los próximos 30 años. Sin ello será imposible generar políticas de Estado.

Mendoza tendrá una economía competitiva y diversificada, integrada al mundo con producciones y servicios de alta calidad y valor agregado, que generan altos niveles de riqueza y empleo, a partir del afianzamiento de sus ventajas competitivas. Una provincia justa, integrada y solidaria. Con igualdad de oportunidades para todos.

AREAS DE ACCIÓN – PILARES

Para alcanzar el objetivo fijado en la visión de la Mendoza de los próximos 30 años debemos tener muy en claro sobre que pilares o áreas de acción vamos a comenzar a fijar los cimientos de esa provincia que recupera el sentido del progreso. Ellos son, entre otros:

1. INSERTAR A MENDOZA AL MUNDO A TRAVES DEL COMERCIO INTERNACIONAL: INCREMENTAR LAS EXPORTACIONES. (INSERCIÓN CON CALIDAD CRECIENTE)

2. DESARROLLO DE LOS RECURSOS HUMANOS.

3. DESARROLLO DE LA CAPACIDAD DE INNOVACIÓN.

4. DESARROLLO EMPRESARIO Y DE LA INVERSIÓN EN INFRAESTRUCTURA.

5. DESARROLLO SOCIAL.

6. CUIDAR NUESTRO CAPITAL MAS PRECIADO. SEGURIDAD

7. CIUDAR NUESTRO RECURSO MAS PRECIADO. AGUA


Consolidar estos últimos cinco años de crecimiento en un proceso de Desarrollo Sostenible.

PROPUESTAS

Jerarquizar el área de la juventud, como modo de garantizar el acceso al deporte, la cultura, el primer trabajo y la bolsa de trabajo.

Creación de un Consejo de mayores. Ni sabios ni ancianos, es un ámbito ad honorem para escucharlos y aprender. La generación de un espacio de esta naturaleza debe ayudarnos a recuperar valores. No se trata de una estructura para colocar amigos. Los mayores nos darán además de su tiempo, sabiduría.

En una sociedad que recupera el camino de la fé, el estado debe interpretar esa realidad y es por eso que crearemos un Comité interreligioso como forma de aunar esfuerzos en temas del desarrollo humano, especialmente.

Estoy convencido que la Cultura es mucho más que un show y por ello trabajaremos incansablemente para transformarla en un verdadera industria cultural. Para ello generaremos una Incubadora de industrias culturales. Desarrollar la cultura a través de un trabajo digno es una imperiosa necesidad.

Quiero ser el gobernador que ayude a la integración y a la inclusión de todos los mendocinos. Crearemos la Defensoría del discapacitado y la familia. Garantizar a nuestros niños y jóvenes con capacidades diferentes el pleno goce de sus derechos es un deber ineludible del estado y así lo vamos a tomar. Nuestros niños merecen protección y la violencia familiar debe combatirse con políticas activas.

En lo referente al acceso a una educación de calidad será una prioridad absoluta. La incorporación de la figura del auxiliar docente, alcanzar paulatinamente que las aulas no superen los 25 alumnos, la capacitación docente a cargo del estado, la mejora progresiva de los salarios, y la infraestructura adecuada. Entre otras, estas son algunas de las medidas que nos permitirán hacer realidad el ejercicio pleno del derecho a estudiar, a capacitarse.

Siempre he sostenido que una Mendoza desarrollada integral y equilibradamente es posible, pero para ello también el poder político debe acercarse lo más que sea posible a la gente. Por eso tomaremos a la Ciudad de San Rafael como una especie de Capital alterna de manera tal que como gobernador y , junto a todos mis ministros, desarrollaremos nuestra actividad durante una semana al mes desde el sur. Gobernar desde San Rafael será una forma de explicitar en lo político la provincia que nos imaginamos y nos merecemos. Pero también hay que anticiparse al futuro, aprender de los errores, por eso trabajaremos para comenzar con los estudios de prefactibilidad del Paso Las Leñas.

Para garantizar el acceso a una salud pública de calidad se requiere tener en cuenta que queremos invertir en salud preventiva y por ello debemos poner énfasis tanto a la principal puerta de acceso al sistema como lo es los centros de salud como a los hospitales. Hay que comenzar a planificar y construir los hospitales y centros de salud que nos hacen falta, pero también equiparlos, capacitar y especializar a nuestros médicos, pero también erradicar las colas para mendigar por un turno y por supuesto disminuir el tiempo de espera para una operación.

Para luchar contra la corrupción vamos a crear una fiscalía anticorrupción en el ámbito del Poder Judicial. Tolerancia cero a la corrupción.

En cuanto a la inseguridad, crearemos un gabinete de crisis conformado por destacados dirigentes de nuestro partido y profesionales, dirigentes sociales, empresarios, que saldrán a escuchar las necesidades urgentes de cada lugar de nuestra provincia, para que una vez que asuma desde el primer día comencemos a resolver cada situación de emergencia.

Debemos lograr que paren de matarnos y robarnos. La inseguridad se resuelve teniendo una gran capacidad de gestión, altísima eficiencia y compromiso cotidiano con la vida de los mendocinos. Y en lo estructural voy a tomar todas las medidas que sean necesarias para tener una Mendoza segura y en paz, sin que me tiemble el pulso, no habrá dudas ni improvisación.

Cuando ocurren hechos graves y que nos causan dolor e indignación, la investigación queda limitada al enorme esfuerzo del Fiscal y su escaso personal, por ello otra medida de lucha contra el delito es otorgar a las fiscalías de delitos complejos competencia exclusiva para que investigue con eficiencia los casos graves,
asignándoles los fondos necesarios para que cuenten con el personal, entre otros, profesionales de todas las disciplinas, la logística e infraestructura necesarias para que no haya más impunidad en los hechos que nos conmueven a todos. Voy a terminar con la impunidad en Mendoza, asignando todos los recursos públicos que sean necesarios para ello.

Quiero un Estado inclusivo con políticas sociales flexibles para cada realidad de vida. Se debe terminar con el estado excluyente y discriminador. Todos los mendocinos, sea cual sea su situación de vida, tendrán acceso a la salud, a la vivienda, al deporte, a la cultura. Voy a generar un programa para cada situación, es un modo de recuperar el orgullo y la dignidad personal.

Pondré al Estado a favor de los más desfavorecidos por las políticas de ajustes (pymes, desocupados, excluidos). Garantizaré todo el mercado que sea posible, pero también todo el Estado que sea necesario. Con menos mendocinos que sufren y más mendocinos que sueñan.

En el siglo XXI no se puede pensar una sociedad que no tenga presente la Defensa de los derechos humanos. Trabajaremos en la promoción de los derechos humanos y no vamos a tolerar ningún exceso ni abuso policial, seremos inflexibles.

El Desarrollo de Mendoza debe se sustentable en todas las actividades económicas. El derecho a usar nuestros recursos naturales conllevan la obligación de preservarlos para las generaciones futuras. Por eso el cuidado de nuestro medio ambiente es fundamental. Generar progresivamente el desarrollo de la actividad agrícola y ganadera orgánica es un buen desafío y un buen comienzo. No se puede tener ninguna actividad económica que ponga en riesgo la vida humana.

El Cambio climático es un factor a tener en cuenta a la hora de pensar una provincia a largo plazo y por esa razón es importante comenzar a generar, junto con el sector privado, políticas públicas sobre éste fenómeno que tanto afecta nuestra vida cotidiana como nuestra economía y especialmente el futuro de nuestros hijos. Por ello proponemos CREAR UNA AGENCIA MIXTA DE GESTIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO. Debemos cada día más saber como nos afectará este cambio en cuanto a temas tales como: granizo, agua, heladas, desierto vs. Oasis. El futuro exige ganarle más terreno al desierto.

El camino ha sido largo, pero los mendocinos me lo han hecho corto. Me han recibido muy bien en sus hogares, y me han alentado en todas partes. Llevo en el corazón sus sueños y no me pesan. Porque no hay confusión en nosotros.

Llevo en mi corazón sus esperanzas y llevo en mi memoria sus metas, las de sus hijos y de sus padres. Los llevo a todos en el corazón y en la memoria.

He caminado miles de kilómetros, he visitado cada rincón de la provincia, he gastado varios pares de zapatos, y les confieso que muchas noches, a pesar del cansancio, no me he podido dormir. Porque me quedaba pensando en Mendoza, en lo que nos pasa, en todo lo que nos tiene que pasar, en todo lo que falta, para que salgamos adelante, para que avancemos en serio y sin sobresaltos.


Entonces, en medio del cansancio, del dolor de pies y de espaldas, recordaba sobre todo las palabras de nuestros padres, Perón y Evita. Palabras que me hacían entender mejor la responsabilidad enorme de gobernar.

He pensado mucho en esas noches y en estos días, en Perón y Evita; y he pensado también en gobernantes históricos de Mendoza que hemos tenido, como Tiburcio Benegas, Emilio Civit o Guillermo Cano. He pensado en los hombres que convirtieron esta tierra en lo que es y nos ayudaron a ser lo que somos. Desde un soldado ejemplar como San Martín hasta un ingeniero extraordinario como Cipolletti, desde un sanitarista genial como Emilio Coni hasta un pintor como Fader o como De Lucía, desde un escritor como Antonio Di Benedetto hasta un músico como Hilario Cuadros, desde un hombre tan sencillo como Quino, el papá de Mafalda, hasta un hombre tan complejo como Le Parc, desde un poeta tan exquisito como Ramponi hasta otro tan popular como Armando Tejada Gómez. Todos ellos somos, mezclados de una u otra manera, por las manos cariñosas de un Leonardo Favio o por las manos ásperas de un Nicolino Loche. Todos ellos somos, llevados de un lado a otro por las piernas de un Ernesto Contreras o por las de Víctor Legrotaglie, siempre remando, siempre remando, como nuestros jóvenes remeros olímpicos Horacio Sicilia y Maximiliano Martínez.

Hoy podemos disfrutar de lo que nos han dejado y nos siguen dejando todos ellos, no sólo los orgullos deportivos, sus éxitos en una competencia, sino sus diques y sus escuelas, sus caminos y sus hospitales, sus canales de riego y sus sueños, sobre todo sus sueños, que se huelen en el aire, más que nunca, como dice el amigo Jorge Sosa, cuando es otoño, porque no es lo mismo el otoño en Mendoza, por eso no es lo mismo. Porque se huelen en el aire esos sueños que nos han dejado en herencia. Y de los que me siento responsable.

Por eso tenemos que estar a la altura de esa enorme herencia, con orgullo, porque basta de pálidas, basta de que estamos mal, basta de quejas. Sí estamos mal, sí falta mucho, sí nos suceden cosas vergonzosas, sí todos los días Mendoza llora a algún mendocino que muere en manos de la delincuencia. Sí, todo eso es cierto, es injusto, es vergonzoso que nos pase. Pero basta, por eso les dije que hoy prefería hablarles con el corazón en la mano, como un hermano. Por eso les digo, basta de quejarnos. Basta, hay que asumir los hechos y encarar la realidad tal como es, arremangándonos todos, sin quejarnos, sino actuando sobre los problemas, entendiendo que hay soluciones, y además les pido otro esfuerzo, haciéndolo con cariño, haciéndolo por ustedes mismos, por sus familias. Aquí no se trata de ir a votar y listo, se trata de trabajar para sus familias, para sus hijos, para que ellos sean mejores que nosotros. Ahora hay que hacer, hay que convertir cada esfuerzo en un triunfo, basta de dejarnos vencer por las derrotas cotidianas. Hay que convertir la realidad en un triunfo de nuestra voluntad. Hay que revertir el estado de desánimo general y hacer de la próxima elección una alegría, porque quiero que el domingo 28 de octubre a la noche, en Mendoza haya alegría, haya ilusión, y sobre todo ganas.

Les hablaba recién de personas cuyos apellidos la mayoría conocemos por los nombres de las calles, como Guillermo Cano, Cipolletti, Fader, Coni y muchos otros… ¿Se imaginan qué sería de nosotros, qué sería de Mendoza, si ellos se hubiesen dejado vencer? ¿Se imaginan qué sería de Mendoza si San Martín no hubiese cruzado la cordillera, porque habían muchos problemas, porque no había dinero para afrontar semejante hazaña, porque hacía mucho frío, porque seguramente los ejércitos enemigos eran más poderosos, estaban mejor pertrechados y comían tres veces por día…? Imagínense qué sería de nosotros. Sin libertad, sin educación, sin irrigación, sin empleos, puro desierto, eso seríamos los

habitantes de un enorme desierto, esclavos de cualquiera, dependientes de nuestras propias debilidades, y no como ahora, que dependemos de nuestra voluntad de despertar o no nuestras potencialidades…

Tenemos que estar a la altura de esa enorme herencia. Tenemos que imitar su esfuerzo, en la medida de cada uno, en la medida de las posibilidades de cada uno. Pero sobre todo y en esto somos todos iguales, debemos imitar su visión del futuro.

No sólo debemos llevar en el corazón y en la memoria esta herencia, para construir esa Mendoza justa que soñamos. En el corazón y en la memoria debemos tener bien claro para qué lo hacemos y por qué razón lo hacemos.

Hace cuatro años en el Hotel Aconcagua, en un acto mucho más chico que este, dimos la base de nuestras propuestas y dijimos entonces que era el tiempo de las ideas, que debía acabarse con la improvisación y el retraso, que empezaba para nosotros la etapa de prepararnos para gobernar Mendoza. Algunos, los menos, no nos creyeron, y algunos, muchos menos, que se pueden contar con los dedos, eligieron otro camino, uno mucho más fácil, uno sin riesgos, el camino falso de los que prefieren arreglar los problemas de los políticos en vez de arreglar los problemas de la gente. Nosotros elegimos otro camino. Nosotros elegimos dar soluciones concretas a los problemas de los mendocinos. He estado y estoy en el Justicialismo de Mendoza, los mendocinos me conocen, saben lo que hice en Malargüe, saben qué hago, no tengo que esconderme de nadie. Me siento orgulloso de lo hecho hasta aquí y me siento orgulloso de ustedes, pero a la vez me siento responsable.

Hoy les digo que faltan casi 50 días para que seamos oficialmente gobierno por la voluntad de los mendocinos, y estamos preparados. Con experiencia, con voluntad y con la seriedad que requiere la realidad. Pero aún así no estoy satisfecho. Tenemos que ganar las elecciones por una diferencia importante de votos. Porque las reformas que haremos son grandes, porque el cambio que se necesita es grande, porque las urgencias en Mendoza son grandes.

Durante este último año, he presentado nuestras propuestas en todos los Departamentos de Mendoza. Y he sido claro: las haremos realidad entre todos, porque gobernaremos para todos.

Sé que debo hablar de nuestras propuestas, pero yo elegí hablarles con el corazón, mirándolos a los ojos, de corazón a corazón. Porque en medio del calor natural de la campaña, es fácil caer en la tentación de la demagogia, y terminar diciendo lo que uno no siente, prometiendo lo que no puede cumplir, como hacen muchos.

Hoy quería esto, hablar tranquilo con ustedes, con el corazón, como un hermano, como el padre que soy, como el hijo que soy, como el esposo que soy, como el hombre que soy, como el mendocino que soy, con mis aciertos y con mis errores, tal cual soy. Y sé que en una campaña esto no se hace. Sé qué en una campaña no hay tiempo para los sentimientos y las emociones. Sé que en una campaña ni siquiera hay espacio para mostrar lo que somos, porque el marketing nos ordena qué decir y qué hacer. Bueno, yo no obedezco al marketing y digo lo que siento, y hago lo que digo, y pienso lo que hago, y estoy orgulloso de mi forma de ser, pero sobre todo estoy orgulloso de ustedes, de cada uno de ustedes, del enorme esfuerzo que han hecho y que me obliga doblemente a responderles con mi compromiso.

Este acto de hoy es eso, quiero que sea eso, el acto de mi compromiso público ante todos los mendocinos, con los brazos abiertos y la mente clara, con una enorme tranquilidad de conciencia, mi compromiso público de que gobernaré con el corazón y la memoria, para hacer de esta tierra nuestra, la tierra de la igualdad. La igualdad de oportunidades, la igualdad de condiciones y la igualdad de trato. La tierra donde se respete a todos los ciudadanos, sin importar su edad, su sexo, su religión ni el lugar donde vive.

Por eso cuando yo les digo que sueño, insisto en una Mendoza donde se abran horizontes amplios para los jóvenes y donde no se abandone a los más débiles. Una Mendoza fuerte y generosa, una Mendoza abierta y tolerante, una Mendoza justa y segura.

Debemos construir esa igualdad, y debemos hablar claro, como hoy. Debemos obedecer sólo a nuestros principios. Muchos me decían que no hiciera este acto de hoy, que no hacía falta, que vamos bien. Pero yo necesitaba hablarles así. Necesitaba esto, para agradecerles a los mendocinos que me han permitido entrar en sus hogares, y sobre todo estar mejor preparado, más convencido que nunca de nuestras ideas.

De ahora en más, habrá sólo una enorme voluntad en forma de votos, para llenar las urnas el 28 de octubre. Porque la gran diferencia nuestra debe marcarse también ese día.
Vamos a llenar las urnas con compromisos, con certezas, con alegría. Para que desde el mismo día en que asumamos el gobierno de todos los mendocinos, las calles se llenen de eso, de compromiso, de certezas y de alegría.

Porque lo nuestro también debe ser una lucha contra la indiferencia, una lucha contra la incertidumbre y una lucha contra la tristeza.

Sé que en las campañas políticas, en los actos como este, el candidato tampoco debe decir quiénes no quiere que lo voten.
Yo sí les voy a decir quién no nos tiene que votar, yo sí se los voy a decir y con todas las letras: no quiero que nos voten los indiferentes, no quiero que nos voten los indecisos, no quiero que nos voten los enemigos de la alegría.

Los indiferentes que voten a otros, los hipócritas que voten a otros, los violentos que voten a otros. A nosotros que nos voten los comprometidos, que nos voten los que tienen el corazón y la memoria llenos de certezas. Que nos voten todos aquellos que quieren una vida mejor para ellos y para sus hijos. Que nos voten las familias y que pongan en las urnas su orgullo de ser parte del futuro.

Yo quiero que nos vote desde Monseñor Arancibia hasta el Padre Contreras, y que lo hagan sin dudas, exponiendo su opinión, porque a mí no me molesta que opinen. Todo lo contrario, quiero una iglesia comprometida, quiero a todas las iglesias y creencias, a todos los que profesan una fe, que opinen y que voten. Desde el Pastor Bonarrico hasta el Rabino Julián Bainstein. Todos deben opinar. El silencio nos salió muy caro a los argentinos.

A mí no me molesta que opinen, lo que me molesta es que se callen, que no digan lo que sienten, como los amigos de la prensa, que de a poquito los he ido convenciendo de nuestra sinceridad, de nuestra voluntad y de nuestra capacidad. No es que ya me vean alto, rubio y de ojos claros, pero no hace falta eso. Me hace falta que digan lo que ven, que transmitan lo que decimos, que ejerzan su libertad en plenitud.

Recién les hablaba de opinión. Todos los candidatos tienen opiniones sobre Seguridad, opiniones sobre Salud, opiniones sobre Empleo. Y eso también nos diferencia de los demás candidatos. Ellos sólo tienen opiniones, nosotros tenemos un plan, un Plan de Gobierno. Ellos tienen opinión sobre Seguridad, nosotros tenemos un Plan de Seguridad. Ellos tienen una opinión sobre el estado de la salud pública, nosotros tenemos un Plan de Salud, y un Plan de Educación y un Plan de Atracción de Inversiones, y un Plan de Cultura y un Plan de de desarrollo económico sustentable, entre otros….
Ellos tienen opiniones y nosotros planes.

Nosotros tenemos un Plan de Gobierno para construir esa Mendoza justa, esa Mendoza de la igualdad, esa Mendoza segura, esa Mendoza capaz, con corazón y memoria.

Gracias por todos los días que estamos pasando, gracias por los días del presente y por los días que vienen, gracias por el futuro mejor que me dejan construir. Gracias por la oportunidad que me dan, gracias a todos.

Gracias a todos, con mi corazón los siento y con mi memoria los recuerdo, gobernaré para todos, se los juro por Dios.