lunes, 29 de octubre de 2007

CELSO JAQUE GOBERNADOR DE LOS MENDOCINOS


"VOY A TRABAJAR POR LOS QUE SUFREN, PERO TAMBIEN POR LOS QUE SUEÑAN"

viernes, 19 de octubre de 2007



¡¡¡Estamos en campaña digital Jaque Gobernador!!!


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CELSO Y LOS JOVENES

jueves, 18 de octubre de 2007

Lejos y olvidados en la Mendoza interior

PUblicad en www.mdzol.com http://www.mdzol.com/mdz/nota/12552 Marcelo Padilla
Hay una Mendoza distinta y oculta, ignorada pero útil para la construcción de los símbolos que sirven a la dominación social. Son los hombres del campo, pero no los dueños de las tierras, que anónimamente transitan en el silencio que inunda la montaña.Anónimos y sin tierraLa Mendoza de hoy ya no es la misma. En cada rincón poblado del gran Mendoza, “todo esto era viña” como reza el dicho popular. Tierra y agua que jugaban a través de las manos callosas del hombre de campo que, entre tonada y tonada, entre tinto y tinto, campeaba los fríos amaneceres. Rincones vacíos de la identidad local que se hacen música en la nostalgia de los tipos que no leen diarios ni se conectan al mundo global a través de la Web. Allí, los náufragos del desierto, en sus canoas imaginarias de paja, atravesando nuestros embellecidos pueblos, hoy ciudades inundadas de turistas que dejan sus divisas y reactivan el comercio local, hacían esta provincia desde el anonimato. No esas familias, de prosapia rancia venidas a menos, que vindican siempre los poderosos para reafirmar la dominación social en la provincia. Historia de familias que explotaron feudalmente a sus criados de campo. Sino “los otros”, esos nadies anónimos que producen la riqueza para “ese otro”, “ese alguien” que tiene siempre más identidad, con dos apellidos. Entre tonada y tonada, en el desierto y lejos de la ciudad, entre las cabras haciendo la veranada mientras los niños pasan la semana en la escuela albergue, hay una Mendoza profunda y sincera, tracción a sangre y pobre, triste y hermosa. Ellos tienen dialectos, no lenguajes, y creencias más que religiones. Adoran el agua y el sol, la tierra y los árboles, la montaña y la luna. Mueren anónimos y no salen en los diarios. Se consuelan fumando armados, oteando el horizonte irregular. Refugiados en sus cuevas, no esperan a nadie y no entienden mucho a los trabajadores sociales que se les acercan para darles una mano. Son así los tipos de las montañas, idénticos a la montaña, duros, quemados por el sol y silenciosos. No han sido tentados por el capitalismo que no conocen, más bien, son rechazados por el capitalismo que no conocen. Desde el anonimato tejen la trama del campo, de sol a sombra, acompañados por sus perros. Según datos de la misma DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas del Gobierno), casi el 40% de las personas que viven en zonas rurales en Mendoza son pobres, el 80% de los hogares no tienen cloacas, el 64% no tiene red de gas natural y al 42% no le recolectan los residuos. El campo es de quien se lo imaginaCercadas, las tierras ya tienen dueños, extranjeros por cierto, que han montado boutique y wine bar, merchandising y glamour. En el Valle de Uco, Cruz de Piedra y Luján, en San Martín, Rivadavia, y hasta en el sur colonizado otrora por franceses y alemanes de la primera posguerra, hoy han tomado posesión los nuevos dueños de la tierra, franceses y canadienses, americanos y españoles que declaran, orondos, su pasión por Mendoza. La nueva inmigración del capital multinacional. No para forjar la tierra, sino para transferir divisas. Si, “modernizan la provincia”, dirán sus defensores, pero nadie repara en el costo. Han dejado en los valles y en las planicies mendocinas, postales de la inversión y la tecnología. Sistemas eficientes de riego. Construcciones majestuosas de diseño arquitectónico de envidiable gusto. Nos han acercado, imaginariamente, al primer mundo. Los tenemos ahí, jerarquizando nuestra economía, otorgándoles un plus simbólico de modernización y racionalidad a los tiempos locales en conexión con los globales. Sin embargo, para los hombres y mujeres del pago, la vida sigue igual, o peor, con menos tierras y amenazados a futuro por el manejo del agua.Para los hombres de campo no hay políticas culturales. No acceden a los museos y muchos ni conocen siquiera el cine. Ellos dibujan en su imaginación los trazos que asumen las nubes cuando se deforman y se convierten en dragones lanza agua en las tormentas. “El campo es de quien se lo imagina” –dirá el viejo, frente a su desvencijada salamandra-. El “buen salvaje” mendocinoNo son propietarios ni tienen capital más que su fuerza de trabajo informal que deviene en herramienta para su economía de autosubsistencia. Las aguas, que bajan heladas de la montaña, corren entre las piedras peladas y se estacionan en diquecitos que servirán de estanque natural para la recolección del puestero y de la lavandera. Pero no falta mucho para que ese agua, que brota como regalo de la naturaleza salvaje, tenga nuevos dueños y sea derivada hacia nuevos intereses productivos. Mendocinos de tierra adentro, condenados y prisioneros en la libertad imaginaria del campo. No tienen literatura, sino leyendas y mitos que gestionan los mayores en una economía de significados que circulan frente al fuego amigo, entre amargos y pan amasado. El mito del “buen salvaje mendocino” sin contrato social, mantiene viva la construcción ideológica de una provincia que los succiona para nutrir de color local y pintoresquismo sus inversiones y acumulación de riquezas. El almacén los espera para el fiambre y el pan, y un litro de cerveza para ir conversando. La carne está en el campo, cruda y cocida, según los gustos. El viento corre en contra, y pega frío y duro en la cara añosa del anciano que morirá lento en un sueño eterno. Los viejos mueren de viejos, sin más. La tierra honda los espera para tragárselos y mantenerse viva, natural. Siempre es más barato morir en el campo, mas humano. Y en los entierros no estarán los hombres de negro con la mirada grave, ritualizando la muerte, para afirmar que ahí hay un muerto. Burocracias espirituales que no se conocen en el pago chico.

sabemos lo que hace falta y sabemos como hacerlo

"Lejos y olvidados en la Mendoza interior"
Hay una Mendoza distinta y oculta, pero útil para la construcción de los símbolos que sirven a la dominación social. Son los hombres del campo, pero no los dueños de las tierras.
Hay una Mendoza distinta y oculta, ignorada pero útil para la construcción de los símbolos que sirven a la dominación social. Son los hombres del campo, pero no los dueños de las tierras, que anónimamente transitan en el silencio que inunda la montaña.Anónimos y sin tierra La Mendoza de hoy ya no es la misma. En cada rincón poblado del gran Mendoza, “todo esto era viña” como reza el dicho popular. Tierra y agua que jugaban a través de las manos callosas del hombre de campo que, entre tonada y tonada, entre tinto y tinto, campeaba los fríos amaneceres. Rincones vacíos de la identidad local que se hacen música en la nostalgia de los tipos que no leen diarios ni se conectan al mundo global a través de la Web. Allí, los náufragos del desierto, en sus canoas imaginarias de paja, atravesando nuestros embellecidos pueblos, hoy ciudades inundadas de turistas que dejan sus divisas y reactivan el comercio local, hacían esta provincia desde el anonimato. No esas familias, de prosapia rancia venidas a menos, que vindican siempre los poderosos para reafirmar la dominación social en la provincia. Historia de familias que explotaron feudalmente a sus criados de campo. Sino “los otros”, esos nadies anónimos que producen la riqueza para “ese otro”, “ese alguien” que tiene siempre más identidad, con dos apellidos. Entre tonada y tonada, en el desierto y lejos de la ciudad, entre las cabras haciendo la veranada mientras los niños pasan la semana en la escuela albergue, hay una Mendoza profunda y sincera, tracción a sangre y pobre, triste y hermosa. Ellos tienen dialectos, no lenguajes, y creencias más que religiones. Adoran el agua y el sol, la tierra y los árboles, la montaña y la luna. Mueren anónimos y no salen en los diarios. Se consuelan fumando armados, oteando el horizonte irregular. Refugiados en sus cuevas, no esperan a nadie y no entienden mucho a los trabajadores sociales que se les acercan para darles una mano. Son así los tipos de las montañas, idénticos a la montaña, duros, quemados por el sol y silenciosos. No han sido tentados por el capitalismo que no conocen, más bien, son rechazados por el capitalismo que no conocen. Desde el anonimato tejen la trama del campo, de sol a sombra, acompañados por sus perros. Según datos de la misma DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas del Gobierno), casi el 40% de las personas que viven en zonas rurales en Mendoza son pobres, el 80% de los hogares no tienen cloacas, el 64% no tiene red de gas natural y al 42% no le recolectan los residuos. El campo es de quien se lo imaginaCercadas, las tierras ya tienen dueños, extranjeros por cierto, que han montado boutique y wine bar, merchandising y glamour. En el Valle de Uco, Cruz de Piedra y Luján, en San Martín, Rivadavia, y hasta en el sur colonizado otrora por franceses y alemanes de la primera posguerra, hoy han tomado posesión los nuevos dueños de la tierra, franceses y canadienses, americanos y españoles que declaran, orondos, su pasión por Mendoza. La nueva inmigración del capital multinacional. No para forjar la tierra, sino para transferir divisas. Si, “modernizan la provincia”, dirán sus defensores, pero nadie repara en el costo. Han dejado en los valles y en las planicies mendocinas, postales de la inversión y la tecnología. Sistemas eficientes de riego. Construcciones majestuosas de diseño arquitectónico de envidiable gusto. Nos han acercado, imaginariamente, al primer mundo. Los tenemos ahí, jerarquizando nuestra economía, otorgándoles un plus simbólico de modernización y racionalidad a los tiempos locales en conexión con los globales. Sin embargo, para los hombres y mujeres del pago, la vida sigue igual, o peor, con menos tierras y amenazados a futuro por el manejo del agua.Para los hombres de campo no hay políticas culturales. No acceden a los museos y muchos ni conocen siquiera el cine. Ellos dibujan en su imaginación los trazos que asumen las nubes cuando se deforman y se convierten en dragones lanza agua en las tormentas. “El campo es de quien se lo imagina” –dirá el viejo, frente a su desvencijada salamandra-. El “buen salvaje” mendocinoNo son propietarios ni tienen capital más que su fuerza de trabajo informal que deviene en herramienta para su economía de autosubsistencia. Las aguas, que bajan heladas de la montaña, corren entre las piedras peladas y se estacionan en diquecitos que servirán de estanque natural para la recolección del puestero y de la lavandera. Pero no falta mucho para que ese agua, que brota como regalo de la naturaleza salvaje, tenga nuevos dueños y sea derivada hacia nuevos intereses productivos. Mendocinos de tierra adentro, condenados y prisioneros en la libertad imaginaria del campo. No tienen literatura, sino leyendas y mitos que gestionan los mayores en una economía de significados que circulan frente al fuego amigo, entre amargos y pan amasado. El mito del “buen salvaje mendocino” sin contrato social, mantiene viva la construcción ideológica de una provincia que los succiona para nutrir de color local y pintoresquismo sus inversiones y acumulación de riquezas. El almacén los espera para el fiambre y el pan, y un litro de cerveza para ir conversando. La carne está en el campo, cruda y cocida, según los gustos. El viento corre en contra, y pega frío y duro en la cara añosa del anciano que morirá lento en un sueño eterno. Los viejos mueren de viejos, sin más. La tierra honda los espera para tragárselos y mantenerse viva, natural. Siempre es más barato morir en el campo, mas humano. Y en los entierros no estarán los hombres de negro con la mirada grave, ritualizando la muerte, para afirmar que ahí hay un muerto. Burocracias espirituales que no se conocen en el pago chico.

Primer tarea de acciones digitales Jaque Gobernador


Plan de gobierno 2007 - 2011



martes, 16 de octubre de 2007

EN EL DIA DE LA LEALTAD DISCURSO DE EVITA CONMEMORANDO EL 17 DE OCTUBRE




17 de octubre de 1949

Mis queridos descamisados de ayer y de hoy, mañana y de siempre:

A todos ustedes, que comprendieron en la hora decisiva que peligraba el destino de la Patria y jugaron su vida para que triunfara la justicia, a ustedes, que rescataron al coronel Perón de las garras del odio y con amor encendieron el impulso y alientan todavía su fuerza aglutinante que transformó la Patria con asombro del mundo.
Es el amor de ustedes el que floreció en el rescate hace cuatro años Hace cuatro años desde este mismo balcón, bajo este mismo pedazo de cielo y frente a esta misma multitud del pueblo, se consagró un hombre, nuestro querido Coronel Perón. Hoy, y por siempre sea, vuelve a vivirse la jornada gloríosa,que queda incorporada a la historia de la Patria como clásica definición de la argentinidad. Hace cuatro años esta histórica plaza se reencontraba en sus ansias de justicia, en sus anhelos de bienestar, en su firme determinación de libertad. Hace cuatro años, mis queridos descamisados, se reencarnaba el grito del Cabildo, con sostén de pueblo, al amparo de una volun también firme, que es la voluntad de nuestro pueblo argentino. Desde estos mismos balcones, el líder asomaba como un sol, rescatado por el pueblo y para el pueblo, sin más armas que sus queridos descamisados de la Patria, retemplados en el trabajo.
Este es el origen puro de nuestro Líder. Es necesario decirlo y destacarlo. No salio de las combinaciones de un comité político. No es el producto del reparto de las prebendas. No supo, no sabe, ni sabrá nunca de la conquista de las voluntades, sino por los caminos limpios de la justicia. Esa es la raíz de la razón de ser del 17 de Octubre. Esa -es su partida de nacimiento.
Nació en los surcos, en las fábricas y en los talleres. Surge de lo más noble de la actividad nacional.
Fue concebido por los trabajadores en el trabajo y su desarrollo contempla sus aspiraciones también en el trabajo. El 171 de octubre, mis queridos descamisados, es una aspiración, es un canto hecho ya realidad.
Estamos en una obra que nada ni nadie podrá detener. Ya he tenido oportunidad de decir, ¡dentificada con el líder, que el peronismo no se aprende ni se proclama. se comprende y se siente. Por eso es convicción y es fe. Por eso, también, no importan los tezagados del despertar nacional. yo no deseo, no quiero para el peronismo, a los ciudadanos sin mística revolucionaria. Que no se incorporen, que queden rezagados, si no están convencidos. El que ingrese, que vuelque su cabeza y su corazón sin retaceos, para afrontar nuestras luchas, que siempre habrán de terminar en un glorioso 17 de Octubre. Pero en nuestro movimiento no tiene cabida el interés y el cálculo. Marchamos con la conciencia hecha justicia que reclama la humanidad de nuestros días.
Peronismo es la fe popular hecha partido en torno a una causa de esperanza que faltaba en la Patria.
Hace poco tiempo, para definir mi condición de peronista, expresé: "Luchamos por la Independencia y la soberanía de la Patria, por la dignidad de nuestros hijos y de nuestros padres, por el honor de una bandera, por la felicidad de un pueblo encamecido y sacrificado en aras de una avaricia y un egoísmo que no nos han traído sino dolores y luchas estériles y destructivas".
Si el pueblo fuera feliz y la Patria grande, ser peronista sería un derecho. En nuestros días, ser peronista es un deber. Por eso soy peronista.
Soy peronista por conciencia nacional, por procedencia popular, por convicción personal y por apasionada solidaridad y gratitud a mi pueblo, vivificado y actuante otra vez por el renacimiento de sus valores espirituales y la capacidad realizadora de su Jefe, el General Perón.
Esta es la definición de un peronismo auténtico, que tiene su raíz en la mística revolucionaria.
Esta es la definición del peronismo del 17 de Octubre de 1945, sin otro interés, sin otro cálculo, sin otra proyección que el bienestar de la Patria, traducido en el bienestar de los trabajadores en sus múltiples actividades.

Yo invito al pueblo a meditar sobre el significado, sobre la honda proyección del 17 de Octubre. Es la única, la auténtica, la definitiva revolución popular que se opera en nuestro pueblo. Una revolución histórica se justifica cuando sus causas sociales, políticas y economicas las determinan.
Y ahí está la justificación de la revolución histórica del 17 de Octubre. Fue determinada por causas sociales, Políticas y económicas. En lo social, el abandono total de -la justicia, con el enquistamiento de los privilegios y la explotación del trabajador. En lo político, con la sistematización del fraude en favor de los partidos que se turnaban en el Gobierno o se lo quitaban mutuamente según el menor o mavor apoyo de los intereses en jue go y en lo económico, el entreguismo y la venta del país, surgidos de sus reyertas.
contra ello, y para destruir ese estado de cosas, el pueblo rescató a su Líder y lo ubicó . en este balcón el 17 de octubre de 1945.
Cumplo una. obra eminente peronista, que se inspira en la doctrina del General Perón y tiene como fundamento y base lo,s principios sociales que arranca del 17 de octubre. Toda mi acción está dirigida a los trabajadores de la Patria y a interpretar el pensamiento y el sentimiento del General Perón, con quien trato de colaborar en su incansable labor . en favor del pueblo que él tanto ama. No creo que mis actividades para mitigar el dolor de los necesitados puedan constituir un mérito. Por el contrario, 10 interpreto como un deber de quien puede hacerlo ...
Quiero ahora destacar la enorme satisfacción que me produce auscultar esta perfecta unidad entre el pueblo y el General Perón. Hecho nuevo que también tiene .su origen en el 17 de octubre. Movidos, dinamizados por idénticós anhelos y las mismas aspiraciones, el pueblo y su Líder forman hoy una unidad indestructible, que consolidan y ensanchan el camino del movimiento peronista.
De nada valdrá, entonces, el mezquino retaceo de los rezagados y los resentidos. Felizmente para nosotros, en nuestra historia los luchadores siempre `han sido los más, y los rezagados los menos. El pueblo, en todas sus etapas, marchó a la cabeza de las minorías acomodaticias ... y alcanzó sus objetivos comunes siempre que encontró un conductor -capaz de señalarle los caminos y de unificar sus energías populares, evitando su dispersión. Y abandonó a los costados del sendero, como se abandona a lo inútil, a los cobardes incapaces de colaborar en la grandeza de la Patria. Sólo así fue posible nuestra Independencia, uniendo la consecuencia y la combatividad de los sectores más populares de la población a los anhelos y a la conciencia de los hombres de Mayo. Sólo así fue posible la epopeya de la guerra por la liberación de medio continente, cuando los gauchos, los descamisados, siguiendo la alta inspiración sanmartiniana llevaron la bandera de la libertad y autodeterminación a las playas del Pacífico. Y sólo así fue posible nuestra segunda y definitiva liberación, cuando los trabajadores argentinos, unidos en un solo bloque alrededor del Coronel Perón, proclamaron, en un día como hoy y en este histórico lugar, que sus viejos enemigos, la oligarquía y el ,imperialismo, ya no tenían nada que hacer en esta nueva Argentina, otra vez en marcha porque ha
bia encontrado su conductor.
..Ya saben los descamisados que la bandera peronista no será jamás arriada. Los cientos de miles de corazones que hoy palpitan en esta plaza histórica, constituyen el símbolo de la lealtad. Por eso, con ese nombre, se ha denominado el 17 de Octubre "Día de la Lealtad% porque encarna la lealtad de un pueblo para con su Líder, día de la lealtad entre her-. manos de una misma causa que marchan- seguros de su fuerza y de su destino ...

El 17 de Octubre, compañeros, ya está definitivamente incorpo a la historia de la Patria ... por voluntad soberana de su pueblo ... Se cierra y comienza una nueva etapa de la vida argentina que transforma fundamentalmente su fisonomía social, política y económica.
Por eso, el Líder de los argentinos, nuestro glorioso General Perón, puede hoy afirmar, con razón y orgullo, al mundo entero, desde el Preámbulo de la Nueva Constitución Argentina, que formamos "una Nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana".
Por eso todo el pueblo está de pie ... observa, vigila y hace de la lealtad su culto, su ley y su bandera., Lealtad que hace temblar la plaza histórica en la noche del rescate; lealtad que se hará justicia con su propia mano el día de la traición; lealtad que sólo pueden sentir los que quieren a la Patria y no se venden al oro extranjero; lealtad de dos amigos que juntos forjaron el destino de la Patria y el fervor del pueblo que los sigue; lealtad de todo un pueblo que siente que en su alma no cabe la traición, y cuando la sospecha pasa como una sombra hay un solo grito:
"¡La vida por Perón!"